En un mercado regulado, con una normativa cambiante y de fuerte competencia, ser capaz de responder a ciertas cuestiones a partir de información anticipada aporta, sin duda, una ventaja competitiva.
Según la posición que ocupa la cadena en el mercado, la estrategia a desarrollar y, por lo tanto las preguntas a responder, es bien distinta. En este sentido, se pueden definir dos contextos:
Situación de liderazgo: el canal de televisión domina el mercado y existe una fuerte demanda de su espacio publicitario. En este caso cabe preguntarse: ¿Cuánto se incrementarían los ingresos de la emisora si se optimizara la ubicación de las órdenes de compra en la parrilla publicitaria? Y siendo más exigentes con la mejora, ¿cuál debería ser la colocación óptima para maximizar los ingresos?
Situación de "no liderazgo": no existe predominio y, por lo tanto, la demanda está lejos de la saturación del espacio publicitario. En este marco, las cuestiones importantes son: ¿Cuánto se incrementarían los ingresos si se mejorara la tarifa de los distintos espacios de la parrilla, abaratando el precio donde no hay demanda y encareciéndolo allí donde la demanda es mayor? En definitiva, ¿cuál sería la tarifa óptima que maximizaría su cuota de mercado?
La posibilidad de dar respuesta a todas estas cuestiones de forma automática, y la capacidad de simular la rentabilidad económica de las distintas estrategias comerciales con información actualizada de mercado antes de lanzarlas, dota a las compañías de una herramienta que les proporciona una ventaja competitiva con impacto positivo en la cuenta de resultados desde el primer momento.